Te contamos diez errores comunes que debés evitar a la hora de llevar a legalizar una traducción pública en el CTPCBA*. Prestá atención y tomá nota, ¡te evitarás más de un dolor de cabeza!

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*este artículo está basado en el reglamento del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires, que puede ser diferente al de otros colegios profesionales.

Posiblemente, si estás leyendo este artículo, es porque tenés que legalizar una traducción pública. Este trámite es muy sencillo, THE TR COMPANY S.A. realiza la gestión cuando sus clientes lo precisan, pero hay algunos puntos que hay que tener en cuenta para que el Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires no rechace dicho trámite.

La legalización de una traducción es el proceso administrativo mediante el cual cada Colegio de Traductores Públicos certifica que la firma y el sello estampado en un documento corresponde a un profesional matriculado en ejercicio de la profesión. Además, confirma que la traducción tiene el formato requerido por la institución.

SI NO SABÉS QUÉ ES UNA TRADUCCIÓN PÚBLICA, leé primero este artículo de nuestro blog: ¿Qué son las traducciones públicas?

¡Ahora sí! ¿Qué descuidos pueden hacer que te rechacen la legalización de una traducción pública?

1. Equivocar la fecha

Suena obvio, pero es muy frecuente que haya errores en la fecha que debe poner el traductor en la fórmula de cierre. Esto es mucho más común los primeros días del año cuando aún no nos acostumbramos al cambio de número.  Esto es motivo suficiente para rechazar la legalización de la traducción. La fecha máxima que se puede utilizar es la del día del trámite. Es decir que puede ser fecha anterior pero nunca posterior.

2. Equivocar los idiomas

Otro error muy común es confundir los idiomas fuente y de destino de la traducción en la fórmula de cierre, invirtiéndolos. Debe resultar claro en qué idioma estaba redactado el documento fuente y a qué idioma se realizó la traducción.

3. Firma de un traductor no matriculado

La única manera de legalizar una traducción es que esté firmada y sellada por un traductor matriculado en la jurisdicción del Colegio de Traductores donde se realizará el trámite. Si el traductor no está matriculado, no aparecerá en el sistema del Colegio y el Colegio no podrá legalizar su traducción.

4. Traducción no encabezada por TRADUCCIÓN PÚBLICA o que falte la fórmula de cierre

Hay dos puntos a tener en cuenta que son menester y motivo de rechazo de la legalización: el encabezamiento y el cierre. Toda traducción pública que se deba legalizar, deberá llevar la leyenda TRADUCCIÓN PÚBLICA al inicio del documento y la fórmula de cierre al final.

La fórmula de cierre indica el idioma del documento fuente, el idioma meta y el lugar y fecha de la traducción (esta es la información básica que debe incluir, no hay un modelo requerido). Cuando sea una traducción a un idioma extranjero, deberá redactarse primero en el idioma extranjero y por último en idioma nacional. Es decir que siempre o que cierra la traducción pública deberá ser la fórmula de cierre en español.

Por ejemplo, si se tradujo un documento del español a inglés, la fórmula de cierre podría ser:

This is a translation into English of the attached document written in Spanish. City of Buenos Aires, October 1, 2017.

Es traducción al idioma inglés del documento adjunto redactado en idioma español. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 1 de octubre de 2017.

5. Que no haya al menos un renglón de la traducción en la hoja en la que se encuentra la fórmula de cierre

En muchos casos el texto termina perfectamente al final de una hoja y la fórmula de cierre se hace en una hoja nueva. Esto hará que rechacen la legalización. Es importante que, aunque sea el último renglón del texto de la traducción esté en la misma hoja de la fórmula de cierre.

La única excepción a este requisito es que las páginas del documento meta estén numeradas y el número total de hojas se mencione en la fórmula de cierre.

6. Falta del sello de unión entre la última hoja del documento fuente y la primera hoja de la traducción

El sello del traductor deberá unir todas las páginas del documento original y de la traducción (tanto del documento fuente como del documento meta). Muchas veces el traductor sella el original, luego la traducción y olvida el sello que se estampa entre la última página del documento fuente y la primera página del documento meta.

7. Si el texto de la traducción contiene espacios en blanco (excepto en documentos con características particular que así lo requieran)

Lo más fácil para cumplir con este requisito es utilizar tabulaciones con líneas o puntos para completar cada renglón hasta el margen derecho.

8. Olvidar adjuntar el documento fuente

Cuando se lleva a legalizar la traducción de un documento, es imprescindible que esté adjunto el documento fuente. Salvo que no sea posible, caso en el que el traductor deberá redactar una breve reseña de sus características en la fórmula de cierre.

9. Que la firma del traductor no coincida con la registrada o que firme un traductor no interviniente

La firma que figura en la traducción debe coincidir con la firma que tiene registrada el Colegio de Traductores. Muchas veces, con el paso del tiempo, las firmas se van modificando, incluso de forma inconsciente, y en esos casos hay que volver a registrar la firma. Por supuesto, tampoco puede firmar una traducción una persona distinta a la que sella.

10. El traductor debe más de dos cuotas anuales

Uno de los requisitos para que el CTPCBA legalice una traducción es que esté al día el pago de las cuotas anuales (con una mora máxima tolerable de 2 años). Este incumplimiento de pago por más de 24 meses es considerado por el Colegio como presunción de abandono del ejercicio profesional.

BONUS TRACK: otro descuido más común de lo que creés es olvidarse de firmar y sellar el final de la traducción. Esto también naturalmente causará que te rechacen la legalización de una traducción.

Para conocer los precios de las legalizaciones y los horarios de atención, visitá el sitio web del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (CTPCBA).

THE TR COMPANY S.A. incluye dentro de sus servicios de traducción, la legalización de dichos documentos. Normalmente cuando se encarga un trabajo se consulta si el cliente necesita que sea traducción pública o no, y se coordina todo para poder entregar la traducción pública legalizada en tiempo y forma.

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